Todos los patinetes de alquiler son hoy ilegales: les falta la autorización | Somos Chamberí

Todos los patinetes de alquiler son hoy ilegales: les falta la autorización

La nueva ordenanza de movilidad exige licencia, que cumplan ciertas normas y un seguro de responsabilidad civil de un millón de euros

Dos patinadores usan de forma ilegal un patinete de Lime-S en Alonso Martínez | SOMOS CHAMBERÍ

Este martes se ha publicado en Madrid la nueva ordenanza de movilidad, que regula -entre otras cosas- la nueva forma de aparcar las motos, la forma de circular para las bicicletas y los lugares por los que pueden moverse los patinetes. La legislación, que entra en vigor el miércoles, también regula el uso del espacio público por parte de las empresas de alquiler de vehículos compartidos, tanto de bicis como de patinetes eléctricos, y lo primero que ha hecho el Ayuntamiento es ilegalizar de facto cualquier tipo de actividad económica relacionada con la movilidad que no cuente con autorización municipal.

“Las empresas que deseen operar deberán pedir autorización y para concederlas se tendrá en cuenta las obligaciones que marca la ordenanza”, indican a Somos Chamberí fuentes del área de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid. Es decir, que cada empresa de patinetes eléctricos que quiera distribuirlos por la ciudad tiene que solicitar autorización municipal.

¿Qué va a suceder con los que ya están aquí? ¿Se retirarán los que ya existen? El Ayuntamiento mantiene una postura conciliadora al respecto: “Se les enviará un requerimiento para que legalicen su situación en un tiempo determinado”, aclaran fuentes municipales. De momento operan en las calles de la ciudad las empresas Lime-S, Void y Wind, pero se habla de que hay más de una decena de compañías de patinetes interesadas en acceder al jugoso mercado madrileño. El viernes pasado, siete de ellas se reunieron con el consistorio para informarse de cómo hacerlo.

Cómo obtener la licencia empresarial

Para conseguir la licencia municipal las compañías tienen que cumplir una serie de criterios. El primero es económico: tienen que contratar un seguro de responsabilidad civil, que cubra como mínimo un millón de euros de daños a terceros. Además, todos los patinetes deben acreditar su homologación, estar numerados y deben colocarse en los distritos y áreas geográficas que marque el Ayuntamiento en la licencia correspondiente (al menos un porcentaje determinado al final y al inicio de cada jornada). Es decir, que el consistorio puede pedir a las compañías que repartan sus patinetes y que no pongan el foco solo en Centro y alrededores.

Patinete eléctrico de alquiler aparcado en la plaza del Dos de Mayo | SOMOS MALASAÑA

Las empresas se han de comprometer a no permitir el uso de los patinetes “a quienes se encuentren bajo los efectos de cualquier sustancia psicoactiva”, reza la ordenanza, que regula el uso de estos aparatos en sus artículos 179 y 192. Además, se responsabilizan de que “quienes utilicen vehículos de movilidad urbana dispongan de un nivel de habilidad mínimo que garantice su seguridad y la de otras personas y vehículos, debiendo cerciorarse de que conocen las rutas autorizadas y las condiciones de circulación para este tipo de vehículos”.

El Ayuntamiento recuerda que los permisos podrán ser limitados en determinados espacios “por motivos de seguridad vial, seguridad ciudadana, protección del tránsito peatonal u otros debidamente justificados”. También se reserva el establecimiento de un impuesto por la utilización privativa del espacio público, aunque no ha fijado todavía cuál sería esa cantidad.

Pueden circular por la mayoría de calzadas

Los patinetes han acabado erigiéndose como los grandes protagonistas de la nueva ordenanza de movilidad, después de que se haya decidido permitir su circulación por las calzadas del 80% de las calles de la ciudad. Pero tienen prohibido el uso de las aceras para moverse.

Calles (en azul) por las que pueden circular los patinetes eléctricos en calzada

De momento, los patinetes eléctricos tendrán vetados los ciclocarriles (carriles limitados a 30 km/h dentro de calles más amplias), pero la nueva norma recoge la posibilidad de que dentro de un año puedan circular por ellos (calles en rojo en el mapa superior), si el Ayuntamiento lo cree conveniente, a través de los pertinentes estudios e informes técnicos. Si sale adelante el uso del casco también será obligatorio para los patinadores en las citadas vías.

 

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