Madrid Central reducirá el tráfico en Bravo Murillo, José Abascal y Santa Engracia | Somos Chamberí

Madrid Central reducirá el tráfico en Bravo Murillo, José Abascal y Santa Engracia

El Ayuntamiento de Madrid calcula que el volumen de coches se incrementará notablemente en los bulevares y, en menor medida, en calles como Fernández de los Ríos o Fuencarral

Efectos de Madrid Central sobre el tráfico en hora punta, al norte de la Gran Vía | AYUNTAMIENTO DE MADRID

El Ayuntamiento hace cálculos de los efectos que tendrá Madrid Central, la nueva área de circulación restringida que se pone en marcha en noviembre, sobre el tráfico de distritos limítrofes como el de Chamberí. Las modelizaciones llevadas a cabo desde el área de Movilidad indican que la mayoría de las calles interiores que más circulación soportan verán reducido su volumen después de la implantación de esta medida. Otras, sin embargo, aumentarán el paso de coches.

Calles como Santa Engracia, José Abascal, Galileo, Luchana, Bravo Murillo o el paseo de La Castellana verán cómo se reduce el tránsito de vehículos a partir de su puesta en marcha, según el programa de modelización usado por el Ayuntamiento de la capital, ya con los límites Madrid Central definitivos. Los mayores descensos tendrán lugar en José Abascal (hasta un 8,3% menos de tráfico en hora punta), Luchana (un 6,8% menos), San Bernardo (8% de caída) o Santa Engracia (hasta un 4,9% de descenso). El tráfico se verá reducido también en otras vías como Zurbano, el paseo de Eduardo Dato, Princesa y la mayoría de tramos de la Castellana.

El paseo del General Martínez Campos experimentará un descenso del tráfico de bajada (hasta el 6,7% en hora punta) y un ligero aumento de subida desde la Castellana (hasta el 2,6%). Aunque sobre todo el tráfico aumentará en los bulevares, con picos de hasta el 26,5% en Génova -la calle que absorberá más coches por el efecto frontera– durante la hora punta de la mañana. Otra de las vías principales con mayor aumento de coches serán Almagro (hasta un 8% en hora punta) y Fuencarral (un 6% de incremento). En cuanto a las cales interiores de una sola dirección, tanto Rodríguez Sampedro como Fernando el Católico, paralelas a los bulevares, verán cómo sus volúmenes de tráfico rodado suben hasta el 3,1%.

En el caso de los bulevares, el Ayuntamiento de Madrid destaca que “este aporte extra de tráfico no implicará un empeoramiento de la congestión, ya que en todos los casos los ratios I/C (intensidad/capacidad) se mantienen en proporciones similares a los actuales”. Donde no está claro qué pasará será en el cruce de la calle Princesa con Mártires de Alcalá. Un triángulo que, en una tribuna abierta, un lector de Somos Chamberí denunció que podría ocasionar problemas pero sobre el que el Ayuntamiento no ve en principio mayores intensidades rodadas sobre Princesa, cuyo volumen podría descender hasta un 2,9% en este tramo.

Más circulación en la M-30

La modelización del Ayuntamiento de Madrid prevé que la mayor parte del incremento del tráfico se traslade a la M-30, una autovía de circunvalación que los responsables municipales creen adecuada para absorber la circulación que desde la puesta en marcha de Madrid Central -prevista para el 23 de noviembre- no podrá desplazarse por el corazón de Madrid. “Será Calle30 la vía que se verá más afectada por las nuevas restricciones, pero sin llegar a valores límites de congestión”, indican fuentes de Movilidad.

Otras zonas que verán aumentado el tráfico rodado serán algunas del perímetro del distrito Centro, como la Ronda de Toledo, además de vías de acceso a la almendra central como el paseo de Santa María de la Cabeza o el paseo de Yeserías. No obstante, la mayoría de vías de la zona verán disminuir el paso de coches, como muestra este mapa:

Efectos de Madrid Central sobre el tráfico al sur de la Gran Vía | AYUNTAMIENTO DE MADRID

El Ayuntamiento sostiene que la implantación de Madrid Central facilitará “un claro auge de los modos alternativos de movilidad, más sostenibles mejorando la accesibilidad, la seguridad vial y la calidad del aire, tanto para los residentes y comerciantes”. El área de Medio Ambiente calcula que las emisiones de dióxido de nitrógeno -principal gas responsable de la contaminación en Madrid- se reducirán hasta un 23% con la entrada en vigor de estas medidas.