Los sociólogos de la UCM renuncian a hacer propuestas sobre Despacio Galileo | Somos Chamberí

Los sociólogos de la UCM renuncian a hacer propuestas sobre Despacio Galileo

Los enfrentamientos vecinales, unidos al abandono de la mayoría de asistentes al último taller, hace inviable la presentación de mejoras al proyecto de ampliación de aceras en Chamberí

Vista actual de Despacio Galileo | RAQUEL ANGULO

Los talleres pensados para mejorar Despacio Galileo con propuestas vecinales acabaron la semana pasada sin un horizonte claro, después de que la mayoría de vecinos participantes abandonaran la iniciativa por las discusiones subidas de tono durante las sesiones y por desavenencias en la mecánica de participación, indican a Somos Chamberí los impulsores de la idea.

“Planteamos los talleres para ayudar al barrio y conseguir sacar propuestas de consenso entre las posturas enfrentadas, creíamos que era factible hacerlo atendiendo a la seguridad, la estética y el uso del espacio“, explican José y Diego, los dos estudiantes de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) que desarrollaron la actividad durante los dos últimos sábados de septiembre. Su idea era dar continuidad a un trabajo sobre Despacio Galileo efectuado el curso pasado, desarrollando un trabajo de campo de forma altruista, con la intención de trabajar sobre el terreno e intentar mejorar la situación.

Pero lo que se encontraron fue un grupo de vecinos con posiciones demasiado cerradas y poca permeabilidad: “No nos sorprendió el enfrentamiento vecinal”, explican los impulsores de los talleres, que ya conocían el caso en profundidad. “Lo que sí que nos llamó la atención fueron las descalificaciones personales en la primera sesión”, añaden. La situación fue tan tensa que algunos de los participantes en el primer encuentro -se juntaron casi una veintena de personas- renunciaron a acudir al taller de propuestas.

“Al segundo taller acudieron sobre todo personas de Chamberí Se Defiende, que se identificaron como miembros de esta asociación”, apuntan los estudiantes de Sociología antes de explicar que también abandonaron el taller al poco de iniciarse “en su perfecto derecho, al no estar de acuerdo con la mecánica”, añaden. El motivo de discrepancia fue que el objetivo era presentar unas propuestas de consenso que pudieran ser útiles para decidir cómo mejorar con los 50 metros de calzada ganada para el peatón en Despacio Galileo. Y para que estas propuestas fueran válidas debían respetar varias líneas rojas que la Junta de Chamberí había marcado a los organizadores del taller, algo que no aceptaron los miembros de la citada asociación, que solicitaban que la única propuesta fuera la reversión de esta intervención de urbanismo táctico.

“En el informe hubiéramos recogido todas las posturas, incluida la de la reversión, pero en el documento de propuestas queríamos llegar a consensos entre todas las partes”, apunta Diego, uno de los sociólogos. Entre las limitaciones indicadas por la Junta estaban la de respetar los límites actuales de Despacio Galileo, que el posible mobiliario fuera homologado, que no se colgara nada en árboles o farolas y que las propuestas no implicaran más obras.

El grupo de trabajo de la UCM afirma que elaborarán un informe final centrándose en los problemas del espacio detectados en el primer taller y que todavía están pensando si convocarán más talleres o no para complementarlo. “Esto lo hacemos con ganas de mejorar el barrio, nadie nos paga nada”, se lamentan antes de señalar que con el material y la información que han obtenido hasta ahora es “imposible” publicar un catálogo de propuestas para hacer más amables y útiles los 50 metros más polémicos de Chamberí desde hace un año.