"En enero habrá 10.000 licencias para patinetes compartidos en Madrid" | Somos Chamberí

“En enero habrá 10.000 licencias para patinetes compartidos en Madrid”

La revolución de esta forma de movilidad podría llegar a Madrid en 2019, explica el presidente de la AUVMP, que agrupa a usuarios y empresas con intereses en la movilidad eléctrica compartida de vehículos como patinetes, monociclos o segways

Patinetes eléctricos, durante una concentración en Madrid | AUVMP

Miles de patinetes eléctricos de alquiler están listos para desembarcar en Madrid. Lo harán en 2019, probablemente a mediados de enero, cuando empresas y Ayuntamiento tendrán preparado el sistema para controlar y distribuir el vehículo de moda para moverse por una capital que hace ojitos a las nuevas formas de movilidad no contaminante: primero a las bicis, luego a los coches, después a las motos eléctricas. Y ahora a los patinetes.

“En enero habrá 10.000 licencias para patinetes compartidos en Madrid”, explica a Somos Chamberí Juan Jiménez, conductor de este ingenio eléctrico y presidente de la Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal (AUVMP), una entidad que nació hace solo unos meses pero que ya ha dejado su impronta en algunas leyes municipales y está presente en todos los debates sobre el futuro del transporte en las ciudades.

El Ayuntamiento está manteniendo en los últimos meses reuniones semanales con las hasta 18 empresas interesadas en desplegar sus patinetes eléctricos en Madrid. Algunas desembarcaron antes de tiempo, sin ni siquiera pedir permiso y acabaron siendo amenazadas por el consistorio debido a los problemas que estaban causando a todos los niveles (circulación por aceras, aparcamiento, etc). En enero habrá borrón y cuenta nueva, pero también mucho control: el número máximo de patinetes compartidos estará limitado en cada distrito y los de la periferia contarán con más licencias que los del centro, por disponer también de mayor extensión de terreno y menos alternativas de transporte.

“La distribución se va a hacer de forma equitativa e igualitaria”, avanza Jiménez. “Si en un barrio se admiten 200 patinetes y piden estar allí 10 empresas, se le concederán 20 patinetes a cada una. Siempre que cumplan todos los requisitos, claro”, incide. Dichos requisitos consisten en no pasarse en el número de licencias y que las aplicaciones con las que se controlan los vehículos no permitan aparcar o cogerlos en zonas donde tienen prohibida su circulación.

El distrito con más número de licencias será Fuencarral-El Pardo (925), seguido de Hortaleza (865) y Moncloa (800). En Chamberí se permitirán 215 y en Centro 360. El resto se distribuirá de la siguiente forma: Moratalaz (145), Retiro (190), Arganzuela (260), Salamanca (365), Tetuán (365), Chamartín (380), Vicálvaro (400), Ciudad Lineal (505), Villaverde (515), Latina (570), San Blas (580) Puente de Vallecas (680). En cuatro distritos más, Carabanchel, Usera, Villa de Vallecas y Barajas, se han concedido licencias pero no hay ninguna empresa interesada en operar allí, por el momento.

“Los motivos de que en algunas zonas no vaya a haber patinetes son variados. Hay casos que es un tema de seguridad, pero en otros tiene que ver que sus barrios están aislados, tienen mala conexión con otros distritos de Madrid”, explica el presidente de la AUVMP. Por ello, su asociación reclama al Ayuntamiento la apertura de “corredores 30 seguros”, que permitan el paso de unas zonas a otras sin saltarse la actual Ordenanza de Movilidad, la norma clave para entender la pujanza de estos aparatos en la ciudad.

Movilización en tiempo récord y negociación in extremis

La Asociación de Usuarios de Vehículos de Movilidad Personal nació hace tan solo unos meses, cuando los conductores de este tipo de vehículos (mayoritariamente patinetes eléctricos, pero también monociclos, segways y otros similares) se dieron cuenta de que los primeros borradores de la nueva Ordenanza de Movilidad les vetaban la circulación “por casi todas las calles de Madrid”, excepto los escasos carriles bici segregados de la ciudad. “Montamos la asociación en tiempo récord en mayo y presentamos alegaciones a la normativa, pero no nos hicieron ni caso”, recuerda Juan.

Rechazadas las alegaciones, el pasado 13 de septiembre convocaron una manifestación frente a Cibeles: “En el Ayuntamiento pensaban que los que nos movíamos en patinete éramos cuatro gatos, pero ese día nos juntamos más de 300 personas montadas en sus vehículos eléctricos, según datos de la policía”, recuerda Juan. A partir de ahí, intensificaron sus contactos con los concejales de la oposición para intentar negociar, antes de su aprobación en el pleno, que los patinetes pudieran circular por todas las calles limitadas a 30 km/h. Y lo consiguieron in extremis, unas horas antes de la votación.

Juan Jiménez, junto a su tienda en Alberto Aguilera | SOMOS CHAMBERÍ

“Si hubiera sido por Ahora Madrid, en este momento los VMP no podrían circular por las calles de la ciudad”, asegura Juan antes de señalar que todos los avances se deben al apoyo de los grupos de la oposición, quienes hicieron cambiar de parecer al Ayuntamiento para que todas estas medidas se aprobaran por unanimidad. “Solo faltó que nos hubieran permitido circular por los ciclocarriles en grandes avenidas”, se quejan desde la AUVMP, algo que se tendrá que revisar dentro de unos meses. Eso si antes el Gobierno nacional no limita a 30 km/h todas las calles de las ciudades, algo que ya ha dejado caer el actual director de la DGT, Pere Navarro, y que convertiría todas las calzadas de Madrid en patineables.

La posibilidad de circular por grandes avenidas es fundamental -a juicio de la AUVMP- para facilitar los hábitos de movilidad que se están creando con estos vehículos. “Los trayectos medios en patinete eléctrico son de tres o cuatro kilómetros”, informa Juan, que tiene datos de primera mano porque también es socio de una de las empresas de patinetes compartidos que operan en Madrid con 20 prototipos. “La gente que cambia de vehículo, lo cambia para todo. Si a la gente que está muy convencida con los VMP no encuentra facilidades para moverse, tendrá que volver a usar el coche o la moto que utilizaba antes”, advierte.

La seguridad, punto clave

El Ayuntamiento de Madrid prefirió ser prudente a la hora de aprobar la circulación de patinetes eléctricos y vehículos similares. No les permite ir por las grandes avenidas, donde los coches pueden circular a 50 km/h, para evitar potenciales accidentes graves. “Utilizar calles de un solo carril, limitadas a 30 km/h, aumenta mucho la seguridad”, eso es cierto, admite Juan Jiménez. “La seguridad está por encima de todo para el Ayuntamiento” añade antes de indicar que considera los VMP como los más seguros de cuantos vehículos sobre ruedas circulan en Madrid.

“Se han producido accidentes, algunos con fallecidos, y habrá más en el futuro, sería absurdo negarlo. Pero eso no significa que sea un medio de transporte peligroso”, puntualiza del presidente de la asociación, que asegura que tiene menor siniestrabilidad que cualquier otro: “En un accidente con patinete normalmente no hay daños físicos. Si tienes un accidente en patinete, sales andando, pero no vuelas como si fueras en una bici”, explica. “Los VMP dan más seguridad porque el centro de gravedad es más bajo y tienes más estabilidad. Además, el hecho de no ir sentado ayuda a tener más ángulo de visión perimetral”, afirma.

Esta apariencia de seguridad es en la que radica -según Jiménez- el éxito en los últimos tiempos del patinete. “Por la facilidad de uso, la rapidez que consigues, la versatilidad y la facilidad de no tener que estar buscando aparcamiento. El VMP soluciona casi todos los problemas de movilidad que tienen las grandes ciudades”, explica: “No genera ruidos, ni contaminación, ni atascos, no tiene problemas de aparcamiento, tiene un mantenimiento muy barato y no cuesta mucho adquirirlo”. “Lo mejor es probar” -avisa- “una vez que te acostumbras a un patinete o a un monociclo, te cuesta mucho volver al medio de transporte anterior”.

Manual de patinete eléctrico para no iniciados

Aprovechamos la entrevista con Juan Jiménez para preguntarle, como usuario y vendedor de vehículos de movilidad personal (lleva diez años en el negocio de Se Rueda, su tienda de Alberto Aguilera), qué necesita una persona interesada en cambiar su forma de moverse por una ciudad con un VMP como el patinete eléctrico. Tanto si quiere dejar el coche en casa porque le va lo ligero o si le acaban de quitar el carné de conducir y necesita otra forma de transportarse.

Lo primero que le hace falta es “un buen patinete”. ¿Está en este grupo el popular Xiaomi, que se encuentra por 350-400 euros? “Un patinete chino de ese tipo no te va a durar toda la vida. Tal vez ni te dure un año”. Jiménez recomienda apostar por marcas europeas, que rondan los 800-1000 euros. “La diferencia es brutal: como entre un Ford Fiesta y un Audi. Sobre 800-1000 euros”.

Otra de las cosas indispensables -no legalmente, sí aconsejable- es el casco (uno homologado y elegante cuesta unos 30 euros). “Dese la AUVMP recomendamos siempre su uso para tener más seguridad”, añade. Eso y un seguro de responsabilidad civil (50 € anuales para todos los miembros de una familia) para los posibles accidentes.

¿El futuro es eléctrico y en patinete? “Todavía hay muchas personas que se mueven solas en armatostes de 1.200 kilos para hacer trayectos cortos, eso tiene que cambiar a la fuerza”, aventura Juan Jiménez, que observa cómo los hábitos van cambiando, pero muuuy lentamente.