Un centro en Rafael Calvo para volver a recordar | Somos Chamberí

Un centro en Rafael Calvo para volver a recordar

Abre el centro de día María Teresa León, un lugar en el que 45 ancianos enfermos de alzheimer son atendidos por profesionales que les ayudan a rememorar sus vivencias y les ejercitan físicamente, además de estimularles con juegos, películas y hasta con un robot-mascota

Sala de actividades con pizarra electrónica en el centro Teresa León | SOMOS CHAMBERÍ

En la primera planta del centro Teresa León, varios ancianos acarician con mimo a Feliciana, una gatita blanca y gris que cierra los ojos aparentando disfrutar con los mimos e incluso se tumba para pedir más en la barriga. El felino, que se ha convertido en la mascota de este centro de día, es en realidad un robot especialmente diseñado para generar empatía en las personas mayores, una de las herramientas tecnológicas con las que cuenta este espacio que lleva solo dos semanas operando en la calle Rafael Calvo y que este jueves ha sido inaugurado de forma oficial por el Ayuntamiento de Madrid.

Por este centro de día pasan cada jornada 45 personas mayores de más de 65 años aquejadas de alzheimer o de otras enfermedades que provocan deterioro cognitivo. Aquí, a un paso de la plaza de Chamberí, practican ejercicios físicos y mentales de todo tipo, además de jugar a dinámicas y actividades que ponen su cerebro a trabajar. “Cada paciente tiene un programa específico”, explica la directora del Teresa León a los políticos -los concejales Marta Higueras, Jorge García Castaño y Esther Gómez- que esta mañana visitan el centro.

Todas las instalaciones son nuevas. Y, aparte de Feliciana, lo que más llama la atención es una sala dotada de proyector, elementos coloridos, tanque de agua y otros estímulos para transportar al paciente al mundo de los recuerdos que todavía conserva. “Aquí les proyectamos fotos antiguas de su familia, por ejemplo, y eso les ayuda”, explica durante la visita Sandra, una de las 16 trabajadoras del centro que intenta estimular sus memorias. Ella misma explica, en la segunda planta, cómo utiliza la pizarra electrónica de la sala de actividades mientras escribe su nombre y la fecha: “Todos los días me presento unas cinco veces”, explica alegre para detallar luego los acertijos que plantea a sus pacientes.

Además de las estancias citadas, el centro Teresa León (el nombre hace honor a una de las mejores escritoras de la Generación del 27, que falleció enferma de alzheimer) cuenta con comedor, sala de fisioterapia, gimnasio, duchas geriátricas, pasamanos, ascensores y puertas con llaves y códigos de seguridad. El Ayuntamiento ha invertido 67.629 euros para adaptar este espacio y así poner en marcha un proyecto que llevaba años estancado pero que en Chamberí, con una de las poblaciones más envejecidas de Madrid, se había reclamado desde hace tiempo. “Para esto vinimos, para mejorar la vida a la gente”, explica al personal del centro a modo de conclusión final la concejala de Chamberí, Esther Gómez.

Con este centro, en el que cada año el consistorio gastará 500.000 euros (incluido el alquiler del edificio a la congregación Siervas de María) para mantenerlo abierto, el distrito cuenta con dos espacios de día con 90 plazas en total para personas con deterioro físico y cognitivo. Además, tiene contratadas otras 100 plazas en centros privados de la zona. Cada una de ellas se puede solicitar a través de los servicios sociales de Chamberí, ubicados en el Centro de Servicios Sociales Marta Esquivias Tallada (C/ Galileo 45).