"Queremos que los vecinos sientan la Casa de México como parte de su barrio" | Somos Chamberí

“Queremos que los vecinos sientan la Casa de México como parte de su barrio”

Los responsables del espacio gastronómico, cultural y empresarial que acoge el palacete de Alberto Aguilera se presentan en Chamberí y desvelan parte de su programación durante su primer mes de vida

Detalle de la decoración en la nueva Casa de México | SOMOS CHAMBERÍ

Un enorme contenedor cultural está a punto de desembarcar al sur de Chamberí. El conocido como palacete de Alberto Aguilera, antigua tenencia de Alcaldía, se reabrirá el 1 de octubre convertido en la Casa de México en España. Un espacio de tres pisos y 2.700 metros cuadrados que sus responsables prometen llenar de estimulantes actividades culturales -la mayoría de ellas gratuitas- empezando desde su primera semana.

“Nuestro mantra es que la Casa será una ventana de México en Madrid. Somos pueblos que decimos conocernos, pero que a veces no nos conocemos tan bien”, explica la directora de este espacio, Ximena Caraza, que recibe a Somos Chamberí en la Embajada de México mientras se ultiman los últimos flecos de las obras en Alberto Aguilera. “El objetivo es acercar más a los dos pueblos, a la vez que difundimos lo que somos los mexicanos”, añade.

La Casa de México contará con salas de exposiciones, de talleres, la biblioteca Octavio Paz, un espacio de coworking para proyectos empresariales innovadores, un restaurante gourmet (el primero de Puntarena en España), aula gastronómica, una concept store gestionada por MIMA (Made In México con Amor) y un auditorio-sala de cine con 60 butacas para proyecciones. Todo para que este lugar se convierta “en un espacio de intercambio de conocimiento y que dé voz a figuras consolidadas y a jóvenes valores en las diferentes artes”, puntualiza Caraza.

“Los visitantes se van a sorprender de la gran diversidad del país. México se compone de muchos Méxicos y nuestra labor va a ser mostrar esa diversidad en la cultura, la gastronomía, la escritura, el cine. Somos más que rancheras, Jorge Negrete y el sombrero”, bromea Ximena. Los responsables de esta especie de embajada cultural mexicana apuestan también por una estrecha relación con el entorno: “Nos gustaría que los vecinos sean agentes partícipes de la Casa, no solo espectadores de sus actividades. Que sienten que este edificio es del barrio”, dice esta vecina del distrito -es una de los 393 mexicanos chamberileros, según el Padrón- mientras anima a que les hagan llegar propuestas. “Queremos que la Casa de México forme parte real de Chamberí”.

Detalle de la decoración de Betsabeé Romero | SOMOS CHAMBERÍ

Para las primeras semanas de actividades ya hay previstas varias conferencias de importantes figuras como la del arquitecto mexicano Enrique Norten o la del escritor Juan Villoro. También se han traído cuadros de Diego Rivera, Rafael Coronel o Siqueiros para la primera exposición de la Casa, Tres siglos de coleccionismo privado. Nombres propios de peso que se combinarán con actividades más vecinales, como un ciclo de cine mexicano clásico, para que los mayores del entorno puedan disfrutar con películas que seguro vieron hace décadas en las salas.

La Casa de México desarrolla sus actividades gracias a los fondos de una fundación del mismo nombre puesta en marcha y financiada por el empresario mexicano Valentín Díez Morodo, hijo de padres españoles y que mantiene una especial vinculación empresarial y afectiva por el país de sus progenitores. Su impulso para el proyecto de Casa México fue fundamental, como también resultó el empuje de Manuela Carmena, que apostó personalmente para abrir este espacio: “Esto no hubiera sido posible sin la alcaldesa. Los mexicanos nunca dejaremos de estarle agradecidos”, dice Ximena.

Arranque por todo lo alto

La primera semana de la Casa de México será ajetreada. El lunes, 1 de octubre, será inaugurada con la presencia de la alcaldesa, Manuela Carmena, y de miembros del ejecutivo mexicano -entre ellos el canciller Luis Videgaray y su ministro de Educación- y de numerosos rectores de universidades madrileñas y aztecas, en una puesta de largo que promete ser un evento de alto nivel.

Los chamberileros y el resto de madrileños podrá conocer la casa al día siguiente, cuando tendrá lugar una jornada de puertas abiertas con diversos talleres, visitas guiadas y proyecciones de películas desde primera hora de la mañana. Una oportunidad para comprobar el potencial de este espacio de 2.700 metros cuadrados que puede albergar de forma simultánea numerosas actividades.

Los días 3 y 4 de octubre la casa mostrará su cara más comercial, el miércoles organizando un encuentro económico entre diferentes actores y organizaciones hispanomexicanas, con sendos foros sobre financiación y productos del país norteamericano. Y el jueves dedicando toda la jornada al turismo y a la proyección de las excelencias de México, además de programar varios eventos culturales.

Este es el arranque, pero la Casa de México promete ofrecer una programación constante -con la mayoría de actividades gratuitas- e interesante para el distrito que la acoge, para los habitantes de Madrid en general y para los turistas que visitan la ciudad. El resto de su programación es una incógnita, pero solo hay que fijarse en la instalación de guirnaldas y calaveras de la entrada -obra de la artista Betsabeé Romero, para intuir que una de sus celebraciones más famosas, la de la Noche de los Muertos, se festejará este año por todo lo alto en Chamberí.